La leyenda de La Llorona regresa a los canales de Xochimilco
La representación teatral de La Llorona inicia su temporada anual en los canales de Cuemanco, ofreciendo un recorrido cultural y escénico durante octubre y noviembre.

La puesta en escena de La Llorona, uno de los espectáculos culturales más emblemáticos de la Ciudad de México, ha comenzado su temporada 2026 en la zona chinampera de Cuemanco, en la alcaldía Xochimilco. Desde este mes y hasta finales de noviembre, los canales se transforman en un escenario natural donde se narra la historia del espectro femenino que, según la tradición oral, busca a sus hijos en las inmediaciones del agua.
El evento se desarrolla sobre trajineras que transportan a los asistentes hacia el interior de la zona lacustre, donde el entorno ambiental y la iluminación artificial crean una atmósfera inmersiva. Esta representación busca preservar una de las narrativas más profundas del folclore mexicano, integrando elementos de teatro, danza y música en vivo que aprovechan la acústica natural del canal durante la noche.
Los organizadores han señalado que la propuesta de este año se enfoca en la experiencia sensorial de los espectadores, quienes recorren los canales bajo el cielo nocturno antes de llegar a la plataforma principal. La producción se ha consolidado como un referente para el turismo cultural en la capital, atrayendo a visitantes que buscan una conexión directa con las tradiciones asociadas al Día de Muertos en un entorno Patrimonio de la Humanidad.
Para el acceso a la zona, las autoridades locales han implementado medidas de logística en los embarcaderos para garantizar el flujo ordenado de los asistentes. Se recomienda a los interesados consultar los canales oficiales de información para conocer la disponibilidad de horarios, ya que la demanda suele aumentar conforme se acerca la conmemoración de los fieles difuntos en los primeros días de noviembre.
Este esfuerzo cultural no solo representa una oferta de entretenimiento, sino también un mecanismo de impulso económico para los prestadores de servicios de la región. La integración de la comunidad local en la logística y operación del evento es fundamental para que la tradición se mantenga vigente año tras año en Xochimilco.


