Sheinbaum atribuye violencia en Sinaloa a la injerencia extranjera
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló factores externos como detonantes de la actual crisis de seguridad en Sinaloa durante su conferencia matutina.

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este martes que la persistente violencia e inseguridad que enfrenta el estado de Sinaloa tiene como uno de sus componentes principales la injerencia extranjera. Durante su intervención en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que los conflictos actuales en la entidad no pueden entenderse sin considerar las dinámicas de presión y factores provenientes del exterior que afectan la estabilidad regional.
La jefa del Ejecutivo subrayó que su administración mantiene un monitoreo constante sobre la situación en el noroeste del país, donde se han registrado enfrentamientos que han alterado la vida cotidiana de los habitantes. Según la visión expuesta por la presidencia, la complejidad de las operaciones criminales en la zona está vinculada a variables externas que complican las labores de inteligencia y contención desplegadas por el gobierno federal.
En respuesta a este escenario, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la SEDENA y la SEMAR, ha intensificado la presencia de la Guardia Nacional en las regiones más afectadas de Sinaloa. El objetivo, según informó la titular del Ejecutivo, es restaurar el orden público y proteger a la población civil ante la escalada de violencia detectada en los últimos meses.
La presidenta Sheinbaum puntualizó que la soberanía nacional es un eje rector de su política exterior y de seguridad, por lo que el gobierno mexicano busca gestionar la crisis con un enfoque autónomo. Reiteró que, si bien se mantiene el diálogo con autoridades de otros países, las acciones para garantizar la paz en el territorio nacional son responsabilidad exclusiva de las instituciones del Estado mexicano.
Finalmente, el equipo de comunicación de la presidencia indicó que se continuará evaluando la estrategia de seguridad para adaptarla a los retos cambiantes que impone el crimen organizado. La administración federal enfatizó que no se permitirá que presiones o intereses extranjeros dicten la agenda de seguridad interna del país, manteniendo el compromiso de recuperar la tranquilidad en los municipios sinaloenses afectados.


