Titular de la DEA señala colusión de funcionarios mexicanos con cárteles
La agencia estadounidense advirtió sobre la infiltración del crimen organizado en altos niveles de gobierno, mencionando el caso de Sinaloa.

El titular de la Administración de Control de Drogas (DEA) denunció este lunes que existen funcionarios de alto nivel en México que mantienen vínculos operativos con organizaciones criminales. Durante una comparecencia, el funcionario estadounidense subrayó que la colaboración entre esferas gubernamentales y el narcotráfico representa uno de los desafíos más críticos para la seguridad regional en la actualidad.
El señalamiento se enmarca en las investigaciones que el gobierno de Estados Unidos ha llevado a cabo respecto a la situación de seguridad en el estado de Sinaloa. La autoridad estadounidense hizo referencia directa a las acusaciones que pesan sobre el gobernador Rubén Rocha Moya, así como contra otros servidores públicos estatales, quienes han sido señalados por presuntamente facilitar las actividades de grupos delictivos en la entidad.
Esta postura de la DEA intensifica la presión diplomática sobre las autoridades mexicanas en un momento donde la cooperación en materia de seguridad fronteriza es un tema central en la agenda bilateral. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) aún no ha emitido un posicionamiento detallado frente a estas nuevas declaraciones, las cuales han generado reacciones diversas en el Congreso de la Unión.
Expertos en seguridad señalan que estas acusaciones complican la coordinación entre las agencias de inteligencia de ambos países. Mientras tanto, la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas diversas líneas de investigación para determinar la veracidad de los señalamientos contra funcionarios locales y verificar si existen elementos suficientes para proceder legalmente conforme a la legislación nacional.
La administración federal ha enfatizado en diversas ocasiones que cualquier acto de corrupción o complicidad con el crimen organizado debe ser investigado bajo el debido proceso. No obstante, la gravedad de los señalamientos hechos por la agencia antidrogas estadounidense pone de relieve la urgencia de fortalecer los controles internos dentro de las instituciones de seguridad y gobierno a nivel estatal.


